Hoy quiero hablarte de los frenos. ¿Te suenan? Ya te conté varias veces que hablo con muchas personas que me cuentan sus miedos o barreras para estudiar locución o animarse a hacer su programa de radio, ya sea para vivir de eso (ganar dinero) o como un pasatiempos. 

Autor del POST
Cristian Requelme

Y lo que siempre me llama la atención es que antes de consultarme “qué hago para llegar a tal lugar o cumplir tal meta”, primero me dan sus “excusas”, me justifican su no accionar al respecto. 

Entonces me puse a pensar qué es eso que nos está frenando para avanzar hacia lo que queremos y si esa barrera es realmente inquebrantable o lo que necesitamos es nada más (ni nada menos) que la valentía de enfrentarla.

Por eso, hoy quiero preguntarte, y a vos, ¿qué te frena?

¿El dinero? Uno de los primeros motivos suele ser el dinero para invertir en capacitarse (lo que te dará las herramientas y seguridad para accionar). Y te creo que en muchos casos el dinero es un impedimento, pero también creo que es una costumbre. A veces gastamos dinero en ropa o en una salida y eso nos parece normal, pero si esa misma plata la tenemos que destinar a aprender “nos duele más”. Dejame decirte que seguramente no estaría donde estoy si no hubiera invertido en conocimiento. Y también me gustaría que reemplaces la palabra “gastar” por “invertir”, porque lo que inviertas en educación siempre, siempre te dará una recompensa no será “plata tirada”.

Pensá, entonces, si el dinero es un real impedimento o una excusa. Si es una barrera real, buscá la alternativa, que eso tampoco te frene, buscá cursos gratuitos, charlas, leé artículos en internet o un libro al respecto. Te recomiendo entrar seguido a mi página web, seguirme en las redes sociales, porque por estas vías comunico cuando doy capacitaciones gratuitas 😉

¿El tiempo? Tengo una hermosa hija de 1 año y cuatro meses que demanda atención y tiempo cada día. ¡Tengo tres trabajos fijos por mes! Tengo sueño jaja, por ende, duermo algunas horitas (aunque menos de las que necesitaría) por día. Tengo familia, amigos con los que paso algo de tiempo. Voy a jugar a fútbol, en lo posible una vez por semana. Y siempre estoy leyendo algún libro o haciendo algún curso porque vivimos en un mundo en constante y veloz evolución, y si no nos actualizamos nos quedamos atrás, afuera. Así que el tiempo, querid@ amig@ es relativo. ¿Cuesta encontrar el hueco? Sí!! Pero qué satisfactorio es dedicarle tiempo también a lo que te hace bien! Así que agarrá la agenda y replanteate si de verdad no podés dedicar una o dos horas por semana para eso que estás queriendo hacer hace tanto!

¿Las ganas? Por suerte esto es algo que jamás me pasa! Nací con ganas de sobra para hacer de todo, soy de los que “arrancan fácil”, pero sé que hay muchas personas que dependen de las ganas para accionar. “Iría a tomar unos mates a tu casa, pero me da una fiaca!”, “Saldría hoy a la noche, pero no tengo ganas, mejor me quedo en casa”, “Empezaría el gimnasio, pero qué pereza, voy mañana”, “Me pondría a estudiar, pero ahora no tengo ganas, estudio después”, “Arrancaría con mi proyecto, pero no estoy muy motivad@, después lo veo”. Y así tengo mil ejemplos. Si sos de las personas que dependen de las ganas para hacer, mi humilde consejo es que en algunas ocasiones “te obligues” un poco a hacerlo aún sin ganas, porque a veces le damos demasiado poder sobre nuestras decisiones y si superamos ese primer desgano, y lo hacemos igual, quizás descubramos que nos encanta y las ganas vengan solas. Probá, no cuesta nada.

“Me dijeron que no sirvo para esto”. ¿Quién te dijo? No creerías las veces que me dicen: “Mi tío me dijo que no tengo voz de locutora”, y a mi me dan unas ganas de preguntarles (con cariño): “¿quién es tu tío? ¿Juan Alberto Badía?”. Que no te frenen nunca en nada las opiniones infundadas de los demás, y hasta me animaría a decirte que tampoco te frenen las opiniones fundadas! El mismísimo Badía rindió tres años el ingreso al ISER (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica) para poder entrar, es decir que alguien opinaba que él no era lo “suficientemente bueno en eso de la locución” (y su propio padre era uno de los evaluadores). Concentrate en lo que querés, capacitate, tené autocrítica, sí, la vas a necesitar, pero confiá en vos y animate a probar más allá del que dirán.

“Todavía no me siento preparad@”. Los que me conocen saben que soy muy perfeccionista, me encanta estar en los detalles, pero cuando el perfeccionismo te impide avanzar o te paraliza, ¡mejor tenerlo lejos! Además, nunca vas a estar preparad@ si no hacés algo para estarlo. De la única forma que vas a sentirte listo o lista es cuando decidas entrenar lo que te falta y practicar mucho. No hay más secreto que ese.

“Me da vergüenza hablar en público o practicar en grupo”. Te aseguro que no hay nada más motivador que un grupo de estudio (y más de locutores!). Si esto te gusta, la vergüenza la vas a ir perdiendo con la práctica, si no te exponés, nunca se te va a ir. Además, tu grupo de estudio va a compartir tu mismo proceso de aprendizaje, todos van a vivir frustraciones y logros. No estás sol@. 

Bueno, tengo más posibles frenos, pero no quisiera quitarte más tiempo 😜

Espero que estas líneas te sirvan para reflexionar y correr los frenos para avanzar!! Que la vida es una sola y tenemos la obligación de disfrutarla, aún si eso significa tomar riesgos!

Por mi parte, me encantaría acompañarte en tu desarrollo, en tu aprendizaje, cuando decidas romper esas barreras, y verte alcanzar tus sueños en este 2020.

Acordate que el 10 de febrero cierran las inscripciones a mis cursos de Radio y Locución con beneficios especiales!!

Encontrá toda la info acá!

Gracias por tu tiempo, espero conocerte pronto!

👇Quizás te pueda interesar leer también 👇